Por lo general, casi todos los juegos de azar son juegos en los que tienen un papel importante las probabilidades. En algunos juegos, nuestras probabilidades de ganar serán mayores que en otros.
Casi ningún juego de azar es absolutamente aleatorio: en casi todos ellos podemos hacer cálculos de probabilidades, y tener esto en cuenta a la hora de apostar.
También en la ruleta existen las probabilidades, y según ellas se pagan las apuestas que hacemos.
Sabemos, por ejemplo, que en la ruleta tenemos 36 números, que van del 1 al 36, y además el 0, en la ruleta europea, y el 00, en la ruleta americana. Esto significa que en total hay 37 o 38 casillas en las que podría caer la bola, según la ruleta de que se trate. Es decir que en la ruleta europea nuestras probabilidades de acertar un pleno (un número determinado), son 1:37, mientras que en la ruleta americana son 1:38. Como las probabilidades de acertar son bajas, esta es la apuesta de ruleta que más paga.
Ahora, en la ruleta los números tienen 2 colores, rojo y negro, a los que podemos apostar también (el 0 y 00 son verdes, pero no podemos apostar a verde). La mitad de los números del 1 al 36 son rojos y la otra mitad negros. Teóricamente, las probabilidades de ganar con la apuesta a color deberían ser 50-50, pero como tenemos además el 0 y 00, que no entran en la apuesta, las probabilidades disminuyen a un 46.37%. Como las probabilidades de acierto son altas, esta apuesta de ruleta paga poco.
También podemos optar por hacer apuestas múltiples, es decir, apostar a diferentes combinaciones, para aumentar nuestras probabilidades de ganar en la ruleta.
